viernes, 11 de julio de 2008

Iglesia Recoleta Dominica

Lejos del centro de la ciudad de Santiago y particularmente de su Plaza de Armas, parecía extenderse la vieja chimba con sus chacras, quintas y viñedos, cuando a fines del siglo XVI vinieron a establecerse al "Reino" los Dominicos predicadores.
Para conocer un poco más del lugar, solicitamos una visita a don Félix Fernández, el encargado de los dominicos en Chile y ex rector de nuestro colegio: “en verdad es un imponente y majestuoso templo. Su interior parece un Palacio de 80 metros de largo por 30 de ancho. La nave central, de 20 metros de altura, presenta 52 columnas de mármol en cuyos capiteles lucen ornamentaciones con hojas de acanto. Todo un lujo para la comuna” explica.

En fin, mucho habría que contar para describir cada una de las maravillas que encierra este templo, que ocupa hoy parte de los terrenos donde en los días coloniales estaba el antiguo convento de los Dominicos fundado en 1754 y del cual quedan hoy como mudos testigos de un pretérito ya desvanecido, algunos patios y árboles, mas un melancólico museo que guarda algunos testimonios materiales de la labor de esta orden religiosa.